¿Qué significa que la póliza sea a primer riesgo?
Que el capital que contratas es el máximo que cobrarás por siniestro, sin que se aplique la regla proporcional aunque el valor total de las existencias sea mayor. En joyería es la única fórmula razonable: el stock vale mucho más de lo que se puede robar de una vez y el precio del metal se mueve cada semana. Aun así se declara el valor total real, porque sobre él se tarifa y una declaración inexacta sí puede dejar sin efecto la póliza.
¿Qué medidas de seguridad me van a exigir?
Como mínimo, las que el Reglamento de Seguridad Privada ya impone a joyerías y platerías: caja fuerte o cámara acorazada, pulsadores antiatraco y conexión a una central receptora de alarmas, entre otras. La póliza añade las suyas: el grado de la caja según el capital, detección de inhibición en la alarma, escaparates vaciados al cierre y, en algunos casos, dos personas en tienda durante la apertura. Las revisamos con la joyería antes de firmar, porque una condición que no se puede cumplir es un siniestro perdido de antemano.
¿Qué cubre la póliza cuando el género sale de la tienda?
Depende de cómo salga. En manos del joyero o de un empleado declarado, hasta un límite por persona y siempre que no se deje sin vigilancia. Con empresa de transporte de valores, hasta el límite por porte. Por mensajería o correo, solo si se envía con valor declarado y en la modalidad que la póliza admite. En hotel, la mercancía va a la caja de seguridad del establecimiento. Cada tramo tiene su límite, y el trabajo consiste en que coincidan con lo que la joyería mueve de verdad.
¿Cómo se valoran las piezas en un siniestro?
Las existencias propias se indemnizan a precio de coste, no a precio de venta, salvo que se pacte otra base. Las piezas de clientes en reparación, por su valor real o por el que conste en el resguardo de depósito. Por eso el inventario, las facturas de compra y las fotografías de las piezas singulares forman parte del seguro: son lo que el perito, normalmente un gemólogo, contrasta con lo declarado. Con piezas únicas conviene pactar el valor de antemano.
¿Cubre las ferias y los viajes al extranjero?
Sí, declarando la feria y el capital que se lleva. Con vigilancia y vitrinas cerradas, el género está cubierto en el stand durante la apertura; por la noche debe ir a la caja de seguridad del recinto, a una empresa de custodia o al hotel, y la póliza dice cuál de las tres. Los viajes con muestrario se cubren con las mismas reglas que en España, aunque algunos destinos llevan un límite propio o quedan fuera.
¿Y el cambiazo, la estafa en el pago o la infidelidad de un empleado?
Son tres riesgos distintos y no todos entran por defecto. El cambiazo, sustituir una piedra o una pieza mientras se enseña en el mostrador, se cubre en muchas pólizas como sustracción en mostrador, con sublímite y a condición de que la pieza se enseñara a una sola persona y a la vista. La estafa con medios de pago falsos, en general, no: es un riesgo de cobro y se gestiona con protocolo. La infidelidad de empleados se contrata como garantía adicional y exige acreditar el descubrimiento dentro de la vigencia de la póliza.