El vendedor cobra limpio
Con W&I la responsabilidad por manifestaciones y garantías pasa al asegurador. El vendedor limita su exposición a un importe simbólico y reparte el precio sin esperar años.

En JORI& sabemos que la adquisición de una empresa puede significar un momento clave para tu negocio. Por esta razón, te ayudamos a dar el salto de la forma más segura.
La due diligence aseguradora analiza, dentro de una operación corporativa, qué riesgos tiene la sociedad objetivo, qué pólizas los cubren realmente y qué pasivos quedarían a cargo del comprador tras el cierre. Su producto más visible es el seguro de manifestaciones y garantías (W&I), que traslada al asegurador la responsabilidad del vendedor por incumplimiento de las garantías del contrato y permite cerrar operaciones que de otro modo se bloquearían en la negociación del escrow.
La pieza aseguradora de una operación corporativa puede mover precio, calendario y estructura del contrato.
Con W&I la responsabilidad por manifestaciones y garantías pasa al asegurador. El vendedor limita su exposición a un importe simbólico y reparte el precio sin esperar años.
La retención de precio deja de ser necesaria. Ese dinero inmovilizado durante dos o tres años vuelve a la operación, y su coste financiero suele superar la prima del W&I.
Cuando comprador y vendedor no acuerdan garantías, trasladarlas a un tercero solvente es a menudo lo que permite firmar una operación que estaba parada.
Un pasivo asegurador cuantificado es un argumento de negociación con números, no una impresión. Cambia la conversación sobre valoración.
Inversores que necesitan cuantificar el pasivo asegurador oculto antes de fijar precio.
Accionistas que quieren una salida limpia, sin retenciones de precio prolongadas ni responsabilidad residual.
Equipos de M&A que necesitan la pieza aseguradora integrada en el calendario de la operación.
Procesos de relevo o entrada de socio donde la exposición histórica no está documentada.
En casi toda operación revisada encontramos al menos un pasivo asegurador que nadie había cuantificado.
La sociedad cambió de asegurador y quedó un hueco temporal. Las reclamaciones por hechos de ese periodo no las cubre nadie.
Muchas pólizas, en especial D&O, incorporan cláusula de cambio de control que las convierte en run-off al cerrar la operación.
El comprador adquiere activos valorados en la operación muy por encima de los capitales asegurados vigentes.
Expedientes en curso cuyo desenlace afecta directamente al precio y que no aparecen en la información financiera.
El alcance definitivo depende del clausulado de cada aseguradora. Lo revisamos contigo antes de recomendarte nada.
El mismo método en cualquier solución: entender la exposición real antes de mirar una prima.
Estudiamos la actividad, el patrimonio y los escenarios plausibles. Sin ese diagnóstico, comparar pólizas es comparar precios de cosas distintas.
Definimos coberturas, límites, franquicias y exclusiones aceptables. Decidimos qué se transfiere al asegurador y qué se retiene de forma consciente.
Presentamos el riesgo a las aseguradoras con las que trabajamos y negociamos condiciones. Somos independientes: no pertenecemos a ninguna compañía.
Revisamos el programa cada renovación y, cuando ocurre el siniestro, actuamos como tu parte técnica frente al asegurador hasta el cobro.
Es una póliza que asume la responsabilidad derivada del incumplimiento de las manifestaciones y garantías del contrato de compraventa. Permite al vendedor limitar su responsabilidad a un importe simbólico y al comprador conservar un recurso solvente durante varios años, sin depender de la capacidad de pago del vendedor.
La prima suele situarse entre el 0,8% y el 1,5% del límite contratado, con retenciones que oscilan según sector y tamaño. En operaciones medianas es habitual que su coste sea inferior al del escrow que sustituye, contando el coste financiero del dinero retenido.
Entre dos y cuatro semanas para una revisión completa, y menos si hay data room ordenado. Lo crítico es entrar pronto: cuando la pieza aseguradora se aborda en la última semana, se pierden opciones de estructuración que ya no hay tiempo de negociar.
No. Lo conocido y declarado se excluye por definición, porque el W&I asegura lo desconocido. Para un riesgo identificado se estructura una póliza de contingencia específica, con prima y condiciones propias.
El mercado ha bajado mucho su umbral de entrada y hoy hay capacidad para operaciones desde unos pocos millones de valor de empresa. Por debajo, suele ser más eficiente trabajar con garantías contractuales bien redactadas y un programa asegurador reforzado.
Hay que decidir para cada una si se mantiene, se integra en el programa del comprador o se pasa a run-off. La D&O de los administradores salientes casi siempre necesita run-off de seis años, y olvidarlo genera responsabilidad personal para quienes dejan el consejo.
Cuéntanos en qué fase está el proceso y qué información tienes disponible. Te decimos qué se puede revisar en el plazo que queda y qué estructura de W&I es viable.
La reclamación al administrador no es un asunto de gran empresa cotizada. La mayoría de expedientes que gestionamos son contra sociedades medianas y familiares.
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