Pagas menos IRPF este año
Cada euro que aportas deja de tributar este ejercicio al tipo que te corresponda. En tramos altos equivale a un rendimiento inmediato que ningún producto de mercado garantiza.

Empieza a construir hoy el futuro que mereces invirtiendo en estabilidad y seguridad con tu plan de pensiones.
Un plan de pensiones es un producto de ahorro finalista para la jubilación cuyas aportaciones reducen la base imponible del IRPF. Desde 2022 el límite de aportación individual está en 1.500 € anuales, ampliable hasta 8.500 € adicionales mediante contribuciones empresariales a planes de empleo. Esa reducción del límite individual ha convertido el plan de empleo en la vía principal para acumular ahorro para la jubilación con ventaja fiscal.
Cada euro que aportas deja de tributar este ejercicio al tipo que te corresponda. En tramos altos equivale a un rendimiento inmediato que ningún producto de mercado garantiza.
Los 8.500 € de aportación empresarial se suman a los 1.500 € individuales. Es la vía que permite volver a ahorrar cifras relevantes con desgravación.
Los traspasos entre planes no generan hecho imponible. Puedes ajustar el perfil de riesgo según te acercas a la jubilación sin peaje fiscal por el camino.
No poder rescatarlo evita la tentación de tocarlo. En un producto cuyo resultado depende de décadas, esa restricción es una ventaja disfrazada de inconveniente.
Cuanto antes se empieza, menos esfuerzo mensual exige alcanzar el mismo capital.
Perfiles con tipo marginal elevado, donde la reducción fiscal de la aportación tiene mayor efecto.
Organizaciones que quieren aprovechar los 8.500 € de aportación empresarial como beneficio social.
Personas que deben planificar el rescate, donde una mala decisión puede costar miles de euros en IRPF.
La experiencia de nuestros especialistas convierte cada riesgo en conocimiento, y cada conocimiento en una solución pensada para ti y los tuyos.
Cada cliente presenta una realidad única. Analizamos los riesgos específicos de cada cliente para detectar vulnerabilidades, evaluar las medidas de seguridad y proponer mejoras que refuercen la protección de su patrimonio.
Todos nuestros programas están diseñados para integrar todas las coberturas necesarias y aportar tranquilidad a quienes confían en nosotros.
Seleccionamos cuidadosamente las compañías y diseñamos programas de seguro exclusivos, adaptados a las particularidades de cada cliente, con un enfoque plenamente tailor-made.
Los siniestros son el momento más vulnerable para un cliente. Por eso es muy importante contar con personas especializadas que acompañen durante todo el trámite.
Seis generaciones y más de 130 años dedicados al seguro.
El límite individual está en 1.500 € anuales, ampliable en 8.500 € adicionales por contribuciones empresariales a planes de empleo, con el tope conjunto del 30% de los rendimientos netos del trabajo y actividades económicas. La aportación reduce la base imponible general, no es una deducción en cuota.
En jubilación y en las contingencias previstas: incapacidad, dependencia severa y fallecimiento. Además existen supuestos excepcionales de liquidez por desempleo de larga duración o enfermedad grave, y la ventana de los diez años, que permite rescatar aportaciones con esa antigüedad.
El rescate tributa como rendimiento del trabajo y se suma al resto de tus ingresos del año. Rescatar todo de golpe puede llevarte al tramo más alto. En general conviene rescatar en forma de renta o repartir el capital en varios ejercicios, y coordinarlo con el año en que dejas de percibir salario.
Como vehículo individual ha perdido potencia, sí. Pero la ventaja fiscal por euro aportado sigue siendo alta para rentas medias y altas, y el plan de empleo permite recuperar capacidad de ahorro hasta 10.000 € anuales entre ambas vías. Para quien tiene empresa, es la palanca más eficiente que queda.
El PPA es un plan de previsión asegurado: mismo tratamiento fiscal y misma iliquidez, pero con garantía de tipo de interés. Es la opción para perfiles conservadores o para los últimos años antes de la jubilación, cuando ya no interesa asumir volatilidad.
Los beneficiarios designados perciben el derecho consolidado. Tributa en el IRPF de los beneficiarios como rendimiento del trabajo, no en el Impuesto de Sucesiones, lo que en algunos casos resulta más gravoso y conviene tener en cuenta al planificar la sucesión.