Sales de puerto sin dudar
Con el ámbito ajustado a tus travesías reales, cruzar a Baleares deja de depender de cómo esté redactado el ámbito de navegación.

En JORI, te ayudamos a asegurar tu tranquilidad y disfrute en tus aventuras en el mar.
El seguro de embarcaciones de recreo combina la responsabilidad civil obligatoria de navegación —exigida por ley para embarcaciones a motor— con las coberturas voluntarias de daños propios al casco, motor, aparejo y equipos. El punto que más condiciona la póliza es el ámbito de navegación contratado: navegar fuera de la zona declarada deja la embarcación sin cobertura, y es el descubierto más frecuente del ramo.
Con el ámbito ajustado a tus travesías reales, cruzar a Baleares deja de depender de cómo esté redactado el ámbito de navegación.
En náutica el valor de mercado es discutible y la pérdida total lo hace imposible de tasar. El valor convenido fija hoy lo que cobrarás, sin negociar en el peor momento.
Una asistencia en la mar por medios propios cuesta varios miles de euros. Incluida, un motor parado es un contratiempo y no un desembolso.
Los puertos deportivos exigen acreditar responsabilidad civil en vigor para asignar amarre. Sin póliza no hay plaza.
Motoras, veleros y neumáticas con amarre en puerto o en seco.
Perfiles que cruzan a Baleares, Canarias o el norte de África y necesitan ámbito ampliado.
Chárter náutico, con exigencias específicas de RC y de cobertura de patrón y pasajeros.
Regatistas y practicantes de deportes acuáticos, con necesidad de cobertura durante competición.
La experiencia de nuestros especialistas convierte cada riesgo en conocimiento, y cada conocimiento en una solución pensada para ti y los tuyos.
Cada cliente presenta una realidad única. Analizamos los riesgos específicos de cada cliente para detectar vulnerabilidades, evaluar las medidas de seguridad y proponer mejoras que refuercen la protección de su patrimonio.
Todos nuestros programas están diseñados para integrar todas las coberturas necesarias y aportar tranquilidad a quienes confían en nosotros.
Seleccionamos cuidadosamente las compañías y diseñamos programas de seguro exclusivos, adaptados a las particularidades de cada cliente, con un enfoque plenamente tailor-made.
Los siniestros son el momento más vulnerable para un cliente. Por eso es muy importante contar con personas especializadas que acompañen durante todo el trámite.
Seis generaciones y más de 130 años dedicados al seguro.
La responsabilidad civil de navegación es obligatoria para las embarcaciones de recreo a motor y para las de vela por encima de determinada eslora, con capitales mínimos fijados por reglamento. Los daños propios son siempre voluntarios.
El que realmente vayas a navegar, con margen. Si sales de aguas nacionales una vez al año, contrata el ámbito ampliado todo el año o comunica la travesía antes de zarpar. Navegar fuera de zona es el motivo de rechazo más habitual en este ramo.
Sí, y es donde más siniestros se producen. Conviene revisar que la póliza cubra el temporal en puerto, la varada en seco y las maniobras de botadura, porque no todas las incluyen con la misma amplitud.
Habitualmente a valor convenido, pactado en la contratación y actualizado periódicamente. Es preferible al valor de mercado, que en náutica es muy discutible. Actualizar ese valor convenido cada pocos años evita quedarse corto.
No. El chárter exige una póliza de uso comercial, con RC específica frente a pasajeros y condiciones distintas. Alquilar con póliza de recreo deja la embarcación sin cobertura y genera responsabilidad personal del propietario.
Solo si se declara. La participación en competición se excluye por defecto en casi todas las pólizas y requiere extensión expresa, con condiciones particulares para el aparejo, que es lo que más se rompe compitiendo.