Pregunta a cualquiera cuánto vale lo que tiene dentro de casa y dirá una cifra baja. Después haz el ejercicio de recorrer las habitaciones sumando lo que costaría reponerlo todo hoy, a precio de tienda. La diferencia entre ambas cifras suele ser del doble.
Continente: qué entra en la cifra
La construcción y todo lo que quedaría en la vivienda si se pusiera del revés: instalaciones, carpintería, suelos, cocina montada, armarios empotrados. No entra el suelo ni el valor de mercado de la zona. La referencia correcta es el coste de reconstruir los metros construidos, y en piso hay que recordar que la estructura y las zonas comunes las cubre el seguro de la comunidad, mientras que las mejoras interiores propias no las cubre nadie más.
Contenido: el método de la habitación
Habitación por habitación, sumando el precio actual de reposición a nuevo, no lo que se pagó en su día. Electrodomésticos, electrónica, mobiliario, ropa, menaje, herramientas, bicicletas, instrumentos y equipamiento deportivo. En una vivienda familiar amueblada la cifra realista rara vez baja de los 30.000 €, y muchas pólizas heredadas siguen con 12.000 €.
Los objetos de especial valor van aparte
Joyas, relojes, obras de arte, colecciones y equipos profesionales tienen sublímite propio y con frecuencia exigen declaración individual por encima de cierto importe. Fuera de caja fuerte, la cobertura de joyas suele quedar limitada a una fracción del capital. Si el conjunto tiene peso patrimonial, la solución no es forzar el hogar sino contratar una póliza específica de arte y joyas, con valores acordados y sin discusión pericial posterior.
Las tres garantías que se olvidan y luego se echan de menos
Responsabilidad civil familiar, que responde de los daños que causa cualquier miembro de la casa, también fuera de ella y también el perro. Daños por agua con localización de la avería incluida, porque romper el suelo para encontrar la fuga cuesta más que reparar la tubería. Y daños eléctricos a aparatos, la garantía que más se usa en la práctica y la que más veces viene con un sublímite ridículo.
Segunda vivienda y alquiler
Una vivienda desocupada durante semanas tiene condiciones distintas, y no declarar el uso real es la vía rápida a un conflicto. En vivienda alquilada, propietario e inquilino aseguran cosas distintas: el propietario continente y responsabilidad como arrendador, el inquilino su contenido y su responsabilidad frente al propietario. Que cada uno tenga la suya evita descubrir el hueco el día del incendio.



