Evitas la derrama
Sin cobertura suficiente, la reparación de un elemento común se reparte entre propietarios. Con ella, el edificio se repara sin pasar por una junta tensa.

En JORI, entendemos la importancia de mantener tu comunidad segura y protegida.
El seguro de comunidad cubre los elementos comunes del edificio y la responsabilidad civil de la comunidad frente a terceros, incluidos los propios vecinos. Es obligatorio en la mayoría de comunidades por normativa autonómica o por estatutos, y su punto crítico es el capital de continente: la mayoría de edificios están asegurados por debajo de su coste real de reconstrucción, lo que activa la regla proporcional en cualquier siniestro grande.
Sin cobertura suficiente, la reparación de un elemento común se reparte entre propietarios. Con ella, el edificio se repara sin pasar por una junta tensa.
El cargo es rotatorio y responde con su patrimonio de las decisiones tomadas. Con la garantía de junta directiva, presidir deja de ser un riesgo personal.
El informe técnico zanja si el origen es común o privativo. Sin él, la discusión entre vecino y comunidad se enquista durante meses.
Poder acreditar que la cobertura está dimensionada al coste real de reconstrucción es lo que protege al administrador cuando llega el siniestro grande.
Profesionales que responden ante la junta de la idoneidad de la cobertura contratada.
Cargos que asumen responsabilidad personal por las decisiones adoptadas en el ejercicio del cargo.
Edificios en rehabilitación, con exposición añadida durante la ejecución.
Conjuntos con zonas comunes, piscina, ascensores y personal contratado.
La experiencia de nuestros especialistas convierte cada riesgo en conocimiento, y cada conocimiento en una solución pensada para ti y los tuyos.
Cada cliente presenta una realidad única. Analizamos los riesgos específicos de cada cliente para detectar vulnerabilidades, evaluar las medidas de seguridad y proponer mejoras que refuercen la protección de su patrimonio.
Todos nuestros programas están diseñados para integrar todas las coberturas necesarias y aportar tranquilidad a quienes confían en nosotros.
Seleccionamos cuidadosamente las compañías y diseñamos programas de seguro exclusivos, adaptados a las particularidades de cada cliente, con un enfoque plenamente tailor-made.
Los siniestros son el momento más vulnerable para un cliente. Por eso es muy importante contar con personas especializadas que acompañen durante todo el trámite.
Seis generaciones y más de 130 años dedicados al seguro.
En varias comunidades autónomas sí lo es por normativa propia, y en el resto suele venir impuesto por los estatutos o por acuerdo de junta. Con independencia de la obligación formal, no tenerlo expone personalmente a los propietarios a responder de los daños causados desde elementos comunes.
Por coste de reconstrucción total, incluyendo demolición, honorarios técnicos y licencias, no por valor de mercado de los pisos. En edificios de cierto tamaño recomendamos valoración pericial: es la única forma de eliminar la discusión sobre infraseguro el día del siniestro.
Depende de dónde esté el origen. Si la avería está en bajante, montante o instalación común, paga la comunidad; si está en la instalación privativa del piso, paga el seguro de ese propietario. Determinar el origen con un informe técnico antes de discutir es lo que evita que el asunto se enquiste.
Solo si se ha contratado la garantía de responsabilidad civil de la junta directiva. El presidente y los miembros de la junta responden personalmente de las decisiones adoptadas en el cargo, y es una cobertura barata que muchas comunidades no tienen.
La póliza de comunidad no cubre la ejecución de la obra. Hay que exigir al contratista su RC y su todo riesgo construcción, y verificar que la comunidad figure como asegurada adicional. Es el punto que revisamos siempre antes de una rehabilitación de fachada o cubierta.
La RC de la comunidad cubre los daños a personas por accidente en el ascensor. La avería del aparato en sí corresponde al contrato de mantenimiento, y los daños al propio ascensor por siniestro cubierto entran en el continente. Son tres vías distintas que conviene tener claras de antemano.