Un tropiezo no compromete tus ahorros
Un peatón que cae o un escaparate roto pueden acabar en una reclamación importante. La póliza responde por ti, sin franquicia, hasta el límite contratado.

Tu autonomía, con respaldo: ante los daños que puedas causar con tu silla y ante los que otros te causen a ti.
Es una póliza de responsabilidad civil para quien se desplaza en silla de ruedas manual o eléctrica, en scooter o en handbike. Cubre los daños personales y materiales que se causen a otras personas al usarla, la defensa civil y penal si llega una reclamación, y la reclamación de los daños que otra persona cause a quien va en la silla o a la propia silla. La ley no obliga a contratarla, pero quien causa un daño responde de él igualmente.
Un peatón que cae o un escaparate roto pueden acabar en una reclamación importante. La póliza responde por ti, sin franquicia, hasta el límite contratado.
Cuando es otra persona quien te causa el daño, a ti o a tu silla, la reclamación forma parte del seguro.
La silla manual de cada día, la eléctrica, el scooter o el handbike del fin de semana pueden ir en el mismo contrato.
Un programa diseñado junto a Believe Consultors, especialistas en seguros para el tercer sector social, que coordinan el acompañamiento en caso de siniestro.
Para el día a día en la calle, en el transporte público, en tiendas y en edificios de otros.
Más peso y más velocidad: cualquier roce con un peatón o con un vehículo tiene consecuencias mayores.
Para el paseo y el deporte, con la silla a la que se acopla incluida en la misma póliza.
La experiencia de nuestros especialistas convierte cada riesgo en conocimiento, y cada conocimiento en una solución pensada para ti y los tuyos.
Cada cliente presenta una realidad única. Analizamos los riesgos específicos de cada cliente para detectar vulnerabilidades, evaluar las medidas de seguridad y proponer mejoras que refuercen la protección de su patrimonio.
Todos nuestros programas están diseñados para integrar todas las coberturas necesarias y aportar tranquilidad a quienes confían en nosotros.
Seleccionamos cuidadosamente las compañías y diseñamos programas de seguro exclusivos, adaptados a las particularidades de cada cliente, con un enfoque plenamente tailor-made.
Los siniestros son el momento más vulnerable para un cliente. Por eso es muy importante contar con personas especializadas que acompañen durante todo el trámite.
Seis generaciones y más de 130 años dedicados al seguro.
No. La Ley 5/2025, que reformó el seguro de circulación, deja fuera del seguro obligatorio las sillas de ruedas y los dispositivos de movilidad destinados exclusivamente a personas con discapacidad o movilidad reducida.
Eso no exime de responsabilidad: si con la silla haces caer a un peatón, golpeas un coche aparcado o dañas una puerta, un ascensor o un escaparate, te pueden reclamar esos daños.
Puede que sí. Algunas pólizas de hogar cubren los daños que causas a otras personas fuera de casa, pero eso no significa que cubran siempre el uso de la silla, del scooter o del handbike.
Conviene comprobar cuatro cosas: si el dispositivo está incluido, si la cobertura se mantiene fuera de casa, si responde por daños a personas y a cosas, y hasta qué límite paga. Antes de contratar, podemos revisarla contigo.
Sillas de ruedas manuales y eléctricas, scooters de movilidad y handbikes. Se puede asegurar una sola silla o varias en la misma póliza.
El scooter y el handbike tienen una prima propia, porque más peso y más velocidad suponen más riesgo. Si aseguras un handbike, la silla a la que se acopla va incluida.
La póliza incluye la reclamación de los daños que otra persona te cause a ti o a tu silla, por ejemplo si un vehículo te atropella.
Ayuda mucho tomar los datos de la persona o del vehículo responsable y de los testigos, y guardar informes médicos, facturas y fotografías. Si ya tenías una discapacidad antes del accidente, explica qué ha cambiado después: el baremo de tráfico valora las secuelas que agravan un estado previo y la necesidad de ayuda de otra persona.
Toma los datos de la persona afectada y de los testigos, haz fotografías del lugar y de los daños, y comunícanoslo cuanto antes. No reconozcas la culpa ni acuerdes ningún pago por tu cuenta: la reclamación se atiende con la aseguradora, que asume también la defensa si hace falta.
No. Es un seguro de responsabilidad civil: responde por los daños que causas a otras personas y te ayuda a reclamar los que te causan a ti. La avería, el desgaste o el robo de la silla quedan fuera de estas coberturas; si te interesa protegerlos, lo estudiamos aparte.