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Protocolo de actuación ante un siniestro

Imprime esta hoja y guárdala donde se pueda alcanzar sin encender un ordenador. En un incendio o en un cifrado de sistemas, el protocolo que vive en el servidor no existe.

Primera hora

  • Comprobar que no hay personas afectadas y evacuar si procede.
  • Avisar a los servicios de emergencia cuando corresponda y conservar el parte de intervención.
  • Cortar suministros y contener el daño para que no siga creciendo.
  • Fotografiar y grabar el estado general antes de mover nada, con fecha visible.
  • Designar un interlocutor único para todo el expediente.

Primeras veinticuatro horas

  • Comunicar el siniestro a la correduría por teléfono y confirmarlo por escrito.
  • Denunciar el mismo día si hay indicio de robo, incendio provocado o acto delictivo.
  • Adoptar medidas de salvamento y conservar todas las facturas que generen.
  • Fotografiar el detalle: máquinas, mercancía, cuadros, punto de origen del daño.
  • Conservar los restos dañados aunque estorben: son la prueba pericial.
  • Escribir la cronología con horas mientras se recuerda con precisión.

Primeros siete días

  • Formalizar la declaración por escrito con causa aparente y estimación provisional.
  • Reunir póliza, suplementos, inventario de activos y últimas cuentas.
  • Valorar la designación de perito propio si el importe lo justifica.
  • Preparar la documentación para la visita del perito y acompañarle durante la misma.
  • Dejar constancia escrita de lo acordado en cada reunión.

Durante la tramitación

  • Solicitar expresamente el pago del importe mínimo dentro de los cuarenta días.
  • Documentar la parada de actividad día a día si hay pérdida de beneficios.
  • Registrar los gastos adicionales para reducir la interrupción por separado.
  • No reparar de forma definitiva sin acuerdo previo sobre la valoración.
  • Revisar la propuesta de liquidación partida por partida antes de firmar el finiquito.

El deber de aminorar las consecuencias del siniestro es una obligación legal, y los gastos que genere cumplirlo los abona el asegurador aunque el salvamento no tenga éxito.